Estoy viviendo una segunda vida”
- Me despierto a las 5:00 de la mañana, escucho radio, y después salgo a caminar. En invierno desayuno, leo los mail y voy a trabajar. La función pública me cambió la vida porque antes dormía un poco más a la mañana, pero me gusta lo que hago. En el Concejo me paso toda la mañana hasta después del mediodía y trato de escuchar a la gente, que es lo que más me gusta. Por la tarde trabajo en casa o me dedico a cosas personales y a la noche tengo diversas reuniones en otras áreas. Me acuesto tarde todos los días y los fines de semana salgo a ver espectáculos o a cenar con los amigos.
Analía Barrera, docente de nacimiento, protagonista de la vida cultural de esta ciudad desde su puesto militante en la educación. Actualmente, concejal por el sector oficial, pero eso, poco nos interesa aquí, en este reportaje irreverente. Queremos hablar con ella de otras cosas; “nimiedades”, y lo hacemos en la plenitud de un buen café a la italiana que inaugura la charla de la otra Analía, la cocinera…
- ¿Política, cocinera o docente? - Soy tantas cosas a la vez que, a veces, me acompleja. Me encanta la cocina e invitar a gente amiga a que pruebe las cosas que hago. Fue un disfrute muy grande escribir el libro de cocina y también soy masajista y locutora… tantas cosas me gustan… soy técnica en turismo, también. Todo lo que me gusta trato de hacerlo en vida. Me pongo las pilas y hago todo lo que puedo, porque para dormir está la muerte. Aunque, básicamente soy maestra y esto se debe a que lo poco que aprendí y voy aprendiendo en la vida, me gusta compartirlo. Como alumna, me pasa que no sé nada de todo lo que debería saber en esta función nueva en la vida pública y voy aprendiendo. De todos modos, en el lugar que me siento bien, es en el de maestra.
- ¿Qué hay de cierto en que las mujeres del Concejo Deliberante se visten más para seducir que para debatir? - (Se ríe) Tengo mi look y me gusta vestirme de esa manera. Soy ésta. Cuando estaba por asumir, algunas amigas me decían que tenía que cambiar la forma de vestir y ponerme trajecitos sastre, etcétera. Al principio lo hice, pero no era yo. Soy ésta, a la que le gusta la pollera corta o usar escote, y no por eso dejan de ser serias las cosas que deben serlo. Trabajo con responsabilidad y ganas; no tiene nada que ver el atuendo. Yo soy una mujer grande que está en su segunda vida. Gabriela Taruselli, por ejemplo, es una chica joven, fresca, y se viste a su manera. Con ella compartimos muchas cosas desde lo femenino en un lugar de hombres. Me siento muy cómoda en ese ámbito y, a pesar de mi look, nunca sentí en los que me rodean algo grosero o fuera de lugar. Los hombres te dicen piropos y está bueno. A mi edad recibir piropos es un halago.
- ¿El estar jubilada te hace sentir vieja? - No, me siento como debo a los 55 años, con una vida vivida en forma muy agradable. He cosechado mucho y estoy viviendo una segunda vida. No cualquiera puede decir a los 55 años comienzo a vivir una nueva vida. Cambié de profesión, empecé a ser una mujer muy feliz, tengo una familia hermosa, una excelente relación con mis hijos, respetando su vida y dejándolos crecer. Soy una agradecida por haberme animado a cortar cosas que ya no servían y empezar de nuevo.
- Vamos a cenar a tu casa ¿con qué nos invitás? - Con pastas rellenas. Si son muchos, tallarines, comida italiana que trato de hacer lo más parecida a la que se hace en Italia, ya que tuve la suerte de estar allá y aprender. Con una buena salsa bolognesa, en la que se puede usar carne de vaca o de cerdo, 75 y 25 por ciento, morrón y, sobre todo, apio, que es el toque diferente que le doy. Le pongo también extracto de tomate para que le dé buen cuerpo.
- Nombrame gente imprescindible en Pergamino. - Bueno, hay gente muy importante. Que sería de la plástica sin Silvia Aquiles, de la música sin Arturo Zeballos y Yupanqui, o del teatro sin vos (refiriéndose al entrevistador que no quiere poner su nombre, aunque se compromete a consignarlo). Recuerdo toda la cultura y el arte de los ’70; aquel grupo de la Escuela de Teatro con Mario Rebottaro, Hilda Almanza. Mario fue un fotógrafo como pocos. Siempre soñé con que me hiciera una foto y nunca me animé a pedírsela. La creatividad de esa época en la que yo era muy joven, me despertaba admiración. Era un mundo muy hermoso y rico, al que mi familia no me llevaba, porque no tenía relación con el arte. Cada una de las distintas manifestaciones artísticas tenían su lugar. A Mario Rebottaro lo he respetado mucho y bueno… nombro también a Rubén Albarracín y muchos más.
- ¿Qué pasaría si te ves obligada a elegir otro bloque en el HCD que no sea el ligado al intendente, o al socialismo de donde provenís? - Si tengo que irme a otro bloque, iría a Proyecto Sur, siempre de izquierda; no podría a otro lugar.
- Una película… - “La Strada”, de Federico Fellini.
- ¿Un programa de televisión? - Viejos programas cómicos, como La Tuerca.
- La frase: - Si he podido ir más lejos es porque he estado parada sobre espaldas de gigantes y siempre pienso en qué gigantes he podido pararme y me permitieron soñar.
- ¿Un personaje histórico? - Como hombre, San Martín y como mujer, Alicia Moreau de Justo.
- Un momento de tu vida para recordar. - El día en que llegué al pueblo de mis abuelos en Italia. Quise entrar y me di cuenta que era como me lo habían contado. Lloré como nunca lo hice.
- ¿Cosas pendientes por hacer? - Muchas. Quiero tener un programa de radio por la noche, pero por sobre todo, quiero ser una buena persona y no defraudar a nadie.
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